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La R.·.L.·.S.·. Constancia y Concordia Nº 11, asi como todas las Lógias Masónicas Como Francmasones tenemos el deber, de extender hacia todos los componentes de la humanidad y de las sociedades, los lazos fraternales que unen a los Francmasones esparcidos por toda la superficie de la Tierra. Recomendando a nuestros miembros propagar los ideales Francmasónicos a través del ejemplo, la palabra y los escritos manteniendo en todo momento la necesaria discreción sobre los asuntos internos. Es deber de un Francmasón, en todo momento, ayudar, ilustrar y proteger a su hermano y defenderle contra cualquier injusticia. Pero tambien es su deber ser similarmente justo con el profano y ayudarlo en su crecimiento moral y humanista de forma anonima y subliminal, no dandose a conocer jamas!. |
La Francmasonería tiene signos y emblemas de alto significado simbólico, que sólo pueden ser revelados por la Iniciación y durante la ascención a otros grados; estos símbolos toman vida, en sus formas determinadas según el Rito en el que la logia trabaja, (nuestro Rito es el York o Azul). Particularmente en este rito, se expresa un simbolismo totalmente espiritual, pues carga en el ser del miembro masón, una energia regenerante cuando se participa en las ceremonias y Tenidas. En resumén: La Francmasonería no impone ninguna interpretación dogmática de símbolos. En nuestra Orden solo se reconocen tres grados como son los de Aprendiz, Compañero y Maestro. Este último es el único que da a los Francmasones la plenitud de los derechos masónicos. Asi mismo, nadie puede ser dispensado de las pruebas prescritas por los rituales y finalmente, en las reuniones masónicas todos los Francmasones son iguales, pues no existe entre ellos, más distinciones que las de la jerarquía impuesta por las diferentes funciones. |